Aprender a proteger nuestra privacidad

Lxs amantes de la libertad debemos tener algo muy claro: sin privacidad no hay libertad. Si queremos ejercer y disfrutar de nuestra libertad, un factor clave es aprender a proteger nuestra privacidad. El primer paso en esa dirección es ser conscientes de la privacidad que ya nos está siendo invadida, o que estamos regalando por pereza o desconocimiento de causa.

Las personas en posiciones de poder siempre han deseado invadir la privacidad ajena para incrementar su influencia y ventaja. Las tecnologías digitales han dado un vuelco a este viejo problema, incrementando exponencialmente las posibilidades de obtención y procesamiento de datos. Tarjetas de pago, redes sociales, mensajería instantánea, correo electrónico, búsqueda y navegación por Internet, GPS… son tecnologías de clara utilidad que pueden limitar nuestra privacidad y nuestra libertad de múltiples maneras.

Hay conceptos básicos a tener en cuenta como quién puede capturar los datos de nuestras transacciones y qué pueden hacer con ellos. Quién posee los servicios que utilizamos y qué provecho comercial o político pueden obtener con nuestros datos. Si utilizamos servicios controlados por multinacionales y/o gobiernos, qué alternativas existen que sean más personales o sociales, más cercanas a nuestros principios e intereses?

Actuar con feminismo mientras exista el machismo

Mientras el machismo sea una ideología y una práctica dominante, mantenerse al margen de la discriminación de género o declararse neutral no es suficiente: hay que actuar con motivaciones y objetivos explícitamente feministas. Este principio debe ser asumido por todas las personas al margen de su género y orientación sexual. No es sólo un problema de las mujeres.

De hecho, el patriarcado y las actitudes machistas están tan asentadas en las culturas, las sociedades y las costumbres que el hecho de pensar que no somos machistas o que no actuamos como tales no es garantía alguna. Y el hecho de ser mujer tampoco. Por eso el primer paso es adoptar una conciencia feminista explícita, y a partir de ahí aprender, escuchar, intentar mejorar y actuar.

Hay muchos feminismos y cada cual puede encontrar la tendencia con la que más se identifique. Lo que importa es coincidir en la idea central:  la discriminación de género, manifestada en el patriarcado y los machismos, es un problema social de máxima prioridad que hay que solucionar, del que nos debemos liberar.

No hay duda sobre la existencia y la extensión del patriarcado a través de la historia y hoy día. Este patriarcado consiste en el dominio del orden social por los hombres y en la subordinación de las mujeres, en una situación considerada natural y que se refuerza a través de la explotación y la opresión, con un recurso sistemático a varios tipos de violencia. En el contexto patriarcal en el que la mayoría vivimos, mantenerse al margen o declararse neutral no resulta en neutralidad alguna. Estas posiciones refuerzan el patriarcado, el machismo, e incluso con frecuencia ayudan a justificarlo y renovarlo.

Menos ego, más naturaleza

Menos ego, más naturaleza. Apliquemos este principio a todas nuestras acciones.

Los individuos son importantes, pero ningún individuo es más importante que el resto. Tod@s merecemos la felicidad, pero nunca por encima del sufrimiento de otr@s. Las personas podemos ser inteligentes, pero las mejores lecciones las encontramos en la naturaleza.

Català

Menys ego, més natura. Apliquem aquest principi a totes les nostres accions.

Els individus són importants, però cap individu és més important que la resta. Tothom mereix la felicitat, però mai per sobre del sofriment d’altres. Les persones podem ser intel·ligents, però les millors lliçons les trobem a la natura.

English

Less ego, more nature. Let’s apply this principle to all our actions.

The individuals are important, but no individual is more important than the rest. Everyone deserves happiness, but never above the suffering from others. People might be intelligent, but the best lessons are found in nature.

Preguntarse ¿Qué hacer?

[català]

Estamos indignadas con la opresión y el sufrimiento causados por élites obsesionadas en acumular poder al precio que sea. Estamos indignadas por su insaciable conquista de la economía, la política, la comunicación y cualquier otra esfera de nuestras vidas.

Hoy no sabemos cómo acabar con esta gran injusticia, pero tampoco queremos mantenerla con nuestra complicidad. Algún día superaremos esta gran maquinaria de egoísmo y violencia disfrazada de seguridad, democracia y ocio, ¿pero cómo?

Es importante preguntarnos: ¿Qué hacer?

Cuando la impotencia ante los problemas impide que actuemos, esa impotencia se convierte en el primer problema a resolver. La pregunta ¿Qué hacer? es una invitación a convertir la indignación y la impotencia en motivación y acción.

Català

Preguntem-nos Què fer?

Estem indignades amb l’opressió i el patiment causats per elits obsessionades en acumular poder al preu que sigui. Estem indignades per la seva insaciable conquesta de l’economia, la política, la comunicació i qualsevol altra esfera de les nostres vides.

Avui no sabem com acabar amb aquesta gran injustícia, però tampoc volem mantenir-la amb la nostra complicitat. Algun dia superarem aquesta gran maquinària d’egoisme i violència disfressada de seguretat, democràcia i lleure, però com?

És important preguntar-nos: Què fer?

Quan la impotència davant els problemes impedeix que actuem, aquesta impotència esdevé el primer problema a resoldre. La pregunta Què fer? és una invitació a convertir la indignació i la impotència en motivació i acció.

Definir nuestras propias agendas al margen de los medios de comunicación de masas

Una agenda define qué es lo que importa, qué merece atención, qué merece prioridad. Para mejorar nuestras vidas y nuestras sociedades es imprescindible definir nuestras propias agendas indiviuales y colectivas. Para ello, el primer paso es no dejarnos arrastrar por las agendas que los medios de comunicación de masas promueven a los cuatro vientos.

Las élites económicas y políticas invierten cantidades multimillonarias para crear y transmitir los mensajes y las imágenes que definen “la actualidad” y “la realidad”. Estos mensajes e imágenes configuran las agendas difundidas a través de los medios de comunicación de masas y sus cajas de resonancia en las redes sociales corporativas. Dichas agendas sirven a sus intereses, no a los nuestros. Lo mejor es cortar con ellas y crear espacio para nuestras propias agendas.

Una agenda personal precisa una introspección, una mirada interior. ¿Qué es lo que realmente importa en mi vida? ¿Qué es lo que realmente merece mi atención? El proceso de respuesta a estas preguntas nos ayudará a conocernos y a conocer otras personas, a saber más sobre problemas y soluciones.

De esta manera iremos definiendo nuestra propia agenda personal a la vez que la iremos conectando con las agendas colectivas que realmente nos importan y a la que podemos contribuir.