Apoyar a las cooperativas

Las cooperativas son realidad y esperanza en una economía global marcada por la explotación y la precariedad laboral, los contratos basura y los despidos colectivos, crisis y quiebras, especulación y egoísmo empresarial. Apoyar las cooperativas es apoyar la economía que tanto necesitamos lxs amantes de la libertad.

Si debemos adquirir productos o servicios ofrecidos por varias empresas, consideremos primero las cooperativas. Si queremos iniciar un proyecto profesional, consideremos primero unirnos a una cooperativa o formar una nueva. Si donde vivimos hay cooperativas, conozcámoslas y pensemos cómo podemos apoyarlas y beneficiarnos de ellas.

Las principales diferencias entre las cooperativas y las empresas de tipo capitalista son la propiedad conjunta entre sus integrantes, la adhesión voluntaria y abierta, la gestión democrática y la igualdad de derechos. Como toda empresa, las cooperativas no están exentas de riesgos y problemas. Aún así, la implicación personal de sus miembros y la transparencia interna las hacen muy adecuadas para el aprendizaje y la emancipación de sus integrantes y para resistir los embates económicos en tiempos difíciles.

Boicotear las redes sociales comerciales

Las redes sociales son imprescindibles para la felicidad y sostenibilidad de las personas, comunidades y sociedades amantes de la libertad. Nos referimos a las redes sociales auténticas, basadas en principios como la autonómia, la cooperación y la descentralización. Y cuando hablamos de redes sociales en Internet, nos referimos además a redes basadas en software libre y que respeten nuestra privacidad.

En Internet encontramos potentes servicios comerciales que se denominan redes sociales pero que en realidad son productos capitalistas y de control social de última generación. Aunque estos servicios son utilizados por millones de personas con la mejor de sus intenciones (incluyendo amantes de la libertad y activistas de todo tipo), la realidad es que su uso va contra sus propios intereses. Cada clic, cada enlace, cada relación con otras cuentas cada “me gusta”, cada reenvío… alimenta enormes bases de datos que configuran un perfil privado de cada persona que ya hubieran deseado para si las peores dictaduras de la historia. Esos datos personales multiplicados por millones de personas son lo que aportan un gran valor comercial y político a las empresas que los gestionan.

Ante este problema, la mejor solución es boicotear dichos productos comerciales. Existen alternativas sin ánimo de lucro, descentralizadas y basadas en software libre. Si eres una persona usuaria de redes sociales comerciales, el primer paso es conocer y probar las alternativas libres, luego recomendarlas a tus círculos, y finalmente dar el paso, individual y colectivo. Recuerda, lo que aporta un valor imprescindible a una red social son los nodos que la conforman. Cuando una masa crítica de contactos se pasan a la alternativa libre, poco se echa a faltar en los productos comerciales.

Afiliarse a un sindicato

Existe una conexión clara entre el trabajo y la felicidad. Quien trabaja en tareas satisfactorias y recibe una compensación justa, tiene muchas probabilidades de ser feliz. Lo contrario también es cierto, y prueba es el sufrimiento de millones de personas víctimas de la explotación laboral y de los abusos empresariales. Los sindicatos son la mejor protección de los intereses de lxs trabajadorxs, y existen abundantes pruebas de ello. Cuando los sindicatos están apoyados por una amplia base de afiliadxs, su fuerza se incrementa. Esta es una razón básica para afiliarse a un sindicato.

Los sindicatos son mediáticamente visibles cuando hay huelgas y manifestaciones. La organización de la protesta laboral es una actividad clave de los sindicatos, pero hay muchas más actividades que realizan y podrían realizar con una masa crítica de afiliación: información, formación, apoyo mutuo, intercambio de servicios, caja de resistencia, bolsa de trabajo… También pueden ofrecer un espacio social para conocer personas con ideas afines e intereses comunes. Esta es otra razón básica para afiliarse a un sindicato.

Nunca es muy pronto o muy tarde para afiliarse. No hace falta ser unx trabajadorx en activo ni estar sufriendo problemas laborales. El único requerimiento imprescindible es la solidaridad.

Agruparnos

El agrupamiento es una acción básica para amantes de la libertad. La autonomía personal y la introspección son muy saludables, pero es mejor complementarlas con la cooperación y las vivencias conjuntas. La soledad escogida es un disfrute, la soledad involuntaria es una tortura silenciosa.

El capitalismo y el estado autoritario funcionan mucho mejor con personas cautivas en su soledad, que busquen satisfacción y seguridad a través de sus productos comerciales y  su cobertura mediática. Pero nada proporciona mejor satisfacción y seguridad que las conexiones sanas y sólidas con grupos familiares, de amistad, de trabajo, de afinidad…

Cultivar vínculos en grupos diversos da buenos frutos. En los buenos tiempos podremos aportar y compartir. Cuando el temporal arrecie es en estos grupos donde encontraremos el mejor cobijo.

No nos dejemos arrastrar a la soledad por la rutina capitalista que