Asegurar un hogar para toda persona

90-year old Kate Carter in North Carolina log cabin

El hogar es un elemento clave para la vida humana. El hogar ofrece una protección vital, facilita un margen de libertad, asegura un mínimo de dignidad y dispone una base para la expresión. Vivir sin hogar fijo puede ser una experiencia liberadora cuando es escogida libremente. Cuando es una situación forzada, la vida sin techo aísla y encadena las personas a la prisión abierta que es la marginación social.

En un mundo con recursos de sobras para dar cobijo a cada ser humano, nadie merece vivir en la calle a la fuerza. Incluso a las personas cumpliendo condena se les ofrece cama y techo. Después de la alimentación, el hogar es la segunda prioridad que toda comunidad debe anteponer al resto de problemas.

Si alguien está en la calle se le debe ofrecer un hogar. Y si alguien vive en un hogar no se le puede echar a la calle. Esto es especialmente cierto cuando el motivo para desahuciar a alguien es el dinero, el impago de una hipoteca o un alquiler. Y es aún más cierto cuando esa deuda es contraída con una persona o empresa que vive en la comodidad o incluso vive del negocio inmobiliario o hipotecario. Si por contrato privado alguien debe abandonar un hogar, ese deber sólo se puede ejercer cuando por contrato social a esas personas se les puede ofrecer un hogar alternativo.

Agruparnos

El agrupamiento es una acción básica para amantes de la libertad. La autonomía personal y la introspección son muy saludables, pero es mejor complementarlas con la cooperación y las vivencias conjuntas. La soledad escogida es un disfrute, la soledad involuntaria es una tortura silenciosa.

El capitalismo y el estado autoritario funcionan mucho mejor con personas cautivas en su soledad, que busquen satisfacción y seguridad a través de sus productos comerciales y  su cobertura mediática. Pero nada proporciona mejor satisfacción y seguridad que las conexiones sanas y sólidas con grupos familiares, de amistad, de trabajo, de afinidad…

Cultivar vínculos en grupos diversos da buenos frutos. En los buenos tiempos podremos aportar y compartir. Cuando el temporal arrecie es en estos grupos donde encontraremos el mejor cobijo.

No nos dejemos arrastrar a la soledad por la rutina capitalista que